Si la lectura de “Perdona si te llamo amor” les resultó placentera y la película basada en la mencionada historia los cautivó por completo, no deberían dejar de conocer la segunda parte de este relato que se difundió entre 2007 y 2008: “Perdona pero quiero casarme contigo”.

Perdona pero quiero casarme contigoEn esta secuela que se hizo esperar hasta 2009 (incluso, en algunos países recién se presentó en 2010), el talentoso escritor italiano Federico Moccia decidió desarrollar más en profundidad el vínculo entre Alex y Niki.

De este modo, se pudo saber que estos personajes disfrutaron unos días maravillosos en el faro de la isla de Blu y están entusiasmados por sentirse cada vez más enamorados. Aunque el amor es bello y el romance brinda múltiples satisfacciones, la vida no sólo gira en torno a los vínculos sentimentales, sino que existen otros compromisos y actividades para asumir y desarrollar.
Así, pues, Niki se reserva algo de su tiempo para reencontrarse con sus amigas, mientras que Alex vuelve a verse con su círculo de eternos amigos. Sin embargo, en cada uno de esos espacios parece haber inconvenientes ya que no sólo el grupo de las Olas se verá enfrentado a fuertes cambios que pondrán a prueba su amistad sino que también hay serias transformaciones entre los incondicionales de Alex.

Flavio, Enrico y Pietro, describe el libro, han dejado de ser maridos serenos y seguros para convertirse en hombres con matrimonios en peligro como consecuencia de numerosas dificultades atravesadas.

Este panorama desalentador lleva entonces a personas de distintas edades y géneros a formular planteos sobre las características, el alcance y la duración del amor con el propósito de descubrir si, en efecto, existe ese sentimiento y, en caso de poder surgir, cuánto tiempo puede llegar a persistir.

Quizás “Perdona pero quiero casarme contigo” no los deleite tanto como el material que lo antecede, pero para comparar ambas obras y elegir a la mejor, el único camino posible es confiar en estas dos propuestas literarias de evidente perfil romántico.