Hace algunos años, como sabrán muchos de ustedes, la escritora estadounidense Sherrilyn Kenyon amplió su producción literaria a través de “El juego de la noche”, una propuesta que enriqueció con su contenido a la saga de los “Cazadores Oscuros” que tanto éxito había logrado acumular hasta entonces.

El juego de la nochePor aportar más precisiones a una historia que había empezado con “Placeres de la noche”, este libro primero generó interés en los seguidores de la colección, pero con el tiempo se convirtió en uno de los relatos que provocó en numerosos lectores el deseo de conocer y disfrutar por completo esta serie literaria de perfil vampírica.

A diferencia de las entregas que lo precedieron (“El abrazo de la noche”, “Bailando con el diablo” y “El beso de la noche”, además de la ya mencionada “Placeres de la noche”), “El juego de la noche” centra su trama en las vivencias de Vane Kattalakis, un hombre lobo que tras haber sido condenado por su propio clan por haberse puesto del lado de los Cazadores Oscuros vive escondido en Nueva Orleans.

Sólo la figura de la atractiva Bride, a quien sólo ha visto en una oportunidad pero lo ha hechizado con su belleza, logra hacerle olvidar por algunos instantes sus malos presagios, aunque ella parece decidida a no involucrarse más a nivel sentimental con un hombre. De todas formas, si Bride descubriera la irresistible mirada de Vane, tal vez el panorama sería distinto porque habría espacio para el inicio de una apasionante historia de amor.

Si las buenas referencias, el perfil de los relatos y la trascendencia obtenida por esta colección los han hecho interesarse por este trabajo de Sherrilyn Kenyon, consigan cada uno de los tomos de la saga y, en sus ratos libres, permítanse trasladarse con la mente a este universo de ficción que la autora ha poblado con “cazadores oscuros”.