En marzo de 1929, la revista norteamericana de ciencia ficción, fantasía y terror “Weird Tales” publicó “El horror de Dunwich”, un relato corto que, el año anterior, había escrito el talentoso novelista estadounidense H.P. Lovecraft.

El horror de DunwichComo el título de esta antigua obra lo indica, la acción se desencadena en Dunwich, un pueblo ficticio ubicado en Massachusetts que termina devastado por una fuerza sobrenatural desencadenada por un poblador. En ese marco, tal como se advierte al conocer la historia, aparecen mencionados Shub-Niggurath y Yog-Sothoth (quien ya había sido incluido en la trama de “El caso de Charles Dexter Ward”) como un Dios Exterior.

Para muchos expertos, “El horror de Dunwich” es uno de los textos más destacados de los “Mitos de Cthulhu”, el ciclo de literatura de terror fantástico que, pese a que le fue atribuido en gran medida a Lovecraft, se profundizó gracias a la labor de los autores que exploraron el género en las décadas que le siguieron al trabajo literario desarrollado por el escritor nacido en Providence el 20 de agosto de 1890.

Si esa mitología les atrae, sienten fascinación por los cuentos de terror y ya han leido historias fantásticas como las de “Azathoth” y “El color que cayó del cielo”, no duden en conseguir un ejemplar de “El horror de Dunwich”, un libro que, por sus particularidades argumentales, no pasa de moda y logra cautivar en distintas partes del mundo a lectores de diversas generaciones.

Si ya tuvieron la oportunidad de conocer la propuesta literaria y quedaron conformes, tal vez pueda llegar a interesarles la versión cinematográfica que se hizo sobre ella en 1970. La película, dirigida por Daniel Haller y protagonizada por Dean Stockwell y Ed Begley, está inspirada en el relato de Lovecraft pero se diferencia de éste por ofrecer una trama algo diferente e inquietante.