Aunque el fallecido Charles Bukowski ya no pueda ampliar su producción literaria y sorprender con nuevas propuestas, hay cientos de lectores alrededor del mundo que pueden, en la actualidad, conocerlo o, por qué no, redescubrirlo a través de sus obras. Este artículo, como lo advierte su título, pretende recordar y dar a conocer el contenido de “Cartero”, una de sus creaciones más importantes.

CarteroEn ese relato, el autor estadounidense que nació en Alemania el 16 de agosto de 1920 y falleció en California el 9 de marzo de 1994 comparte con el lector su experiencia como empleado del servicio postal de Los Ángeles, una actividad que desarrolló durante varias temporadas.

Según se cuenta, Bukowski decidió renunciar a ese puesto en 1969, año en el cual el editor John Martin, de Black Sparrow Press, prometió pagarle cien dólares mensuales de por vida si él se dedicaba a escribir a tiempo completo. Así, pues, el poeta comenzó a darle forma al texto que, con el tiempo, se convertiría en “Cartero”, su primera novela.

Aunque está inspirada en una etapa de su vida, esa antigua obra, al igual que muchas de las historias que publicó durante los años posteriores, no lo tiene a él como protagonista, sino que giran en torno a las vivencias de Henry Hank Chinaski, su alter ego. Ese personaje, que reúne las típicas particularidades del antihéroe, también puede ser descubierto en propuestas como “La senda del perdedor”, “Hollywood” y “Mujeres”, por citar sólo algunos de los materiales que lo tienen como figura.

Demás está decir que cualquier amante de la literatura que así lo desee está en condiciones de leer este libro. De todas formas, la experiencia puede resultar más enriquecedora y entretenida si se es admirador de las novelas de perfil autobiográfico o si Charles Bukowski aparece en el listado personal de escritores preferidos.