Nena Morena

¿Por qué sufrir tanto?

 

¿Por qué sufrir tanto porque se han ido?

¿Por qué vivir en tal desasosiego?

¿He de vivir padeciendo cual castigo?

¡NO!, ustedes no querrían eso…

 

Ustedes, que siempre brindaron apoyo a todo desvalido,

Ustedes, que me enseñaron a amar al rico y al labriego,

Ustedes, siempre estarán aquí en mí, conmigo,

¡NO!, ustedes no querrían eso…

 

Siempre, siempre les honraré amados míos,

Recordando y practicando sus sabias enseñanzas;

Esta será mi forma de sentirlos a mí unidos,

Siempre les honraré y brindaré mis alabanzas.

 

Sé que mi dolor nunca acabará,

Sufriendo así, no podré seguir indefinidamente;

Así pues, mi pena se transformará...

Para poder continuar honrándolos en cuerpo y mente.

 

¡Cuánto amor  supieron prodigar!

Mis maestros de vida, ahora mis ángeles guardianes,

A sus tres polluelos procuraron abrigar,

Ahora vuelven a estar juntos amados abuelita y padres.

 

En el rocío, brizna, lluvia, soplo de los vientos, 

En cada uno de mis alientos, 

En cada risa de mis hijas y nietos,

En el mar infinito de los sentimientos...

Están con nosotros en miles de formas.

 

Y aún así su presencia física anhelo,

son los desvaríos del fuerte sufrimiento

que aún no me permiten aceptar del todo

que  sólo han cambiado de forma, aunque lo siento.                                    

Marycarmen                                                                                              15/nov/10.