Luis Donaldo

Calma.

Cuanta tranquilidad habita

Cuando el sol y su cautela

Asoman sus rayos

A través de los cristales,

Dentro y fuera de si mismos

Como notas musicales

Que derraman calidez

Sobre mi abrazador abrigo,

No hay noche entonces

Solo una gentil caricia

Rozando; cual colibrí

Los bordes de mi existencia,

Centros de centros

Envueltos en la desidia de otro día

Pero luz que me albergas

Bésame un día mas.