Patricia Aznar Laffont

Sin NingĂșn Dolor.

Es la Espada Cóncava

que Separó la Sílaba en Tremendas Partes.

 

Es la Espada Indigna

La que el Disperso Polvo

que Nunca Despertó,

 

Es la Envidia, la Hiel Verde Oscura de Dolor,

que Entumeció Fatal

la Impía Frontera y el sin Límite

entre Oscuras Sombras Sin Sabor.

 

Es la Mancha y el Epitafio 

Que Sombrío Jamás se Escribió.

 

Indagando entre Maltratados Espejos

que de Piedras y Blancos Mármoles

Suspiran entre Rejas,

la Certidumbre Inserta

en la Apretada Roca

que Difusa y Para Siempre

Se Marchó.

 

Es el Lodo y el Pantano

que Hundidos entre Barros

 Retorcieron Nostálgicos

la Presencia de un Alma,

Estancada entre Vidas

de Ignorantes Vidas

que Sin más se Suicidó.

 

Es el Solazo y la Estrella

que Pendían de Un Extraño

Caminar,

Entre Sendas ya Amuradas

de Vacíos de la Nada,

 Y Pendulados en esta Noche Negra

Sin Más,

Y sin Ningún

Dolor...

 

(Patricia)