Carlos Ojeda

Copa casi vacía.

Copa casi vacía.

 

Han pasado ya

unos cuantos años

de esta vida

que ya de viejo

como el vino

me gusta,

como que se añeja

a la par

que el alma.

Era una copa llena

….recuerdo,

se recibe

hasta el borde

siempre llena.

Poco a poco

me la he bebido,

ahora estoy frente

a mi último sorbo

de esa vida

que al vivirla

dejó en mi

su mismo vacío

por llenar.

Tú, que también

has bebido de la tuya

no te sorprendas,

si el silencio….viene por ti.

Cuidado! la soledad

lo acompaña

dejándote ver

que más allá de la prisa

lo que importa es llegar.

Soledad! soledad!

que mala eres,

marcas el final del camino

que nunca se quiere alcanzar.

Se fue en un instante

la vida

jugando a ser niños

se nos acabó el ayer,

solo recuerdos quedan

de esa niñez.

Volveremos a ser libres

cuando como niños

entre sus pechos

nos escondan,

la puerta a ese pasado

te confieso

nunca se cierra

se la dejo abierta.

            Amigos míos.