Amelia Suârez Oquendo

PEQUEÑA HISTORIA DE AMOR

Añejos recuerdos con calma

me murmuran bajito al oído

diciendo que no se han ido

porque hacen feliz mi alma.

 

Una noche innovó mi vida

cuando yo a mis pasos flojos

los detuve al ver dos ojos

que alumbraban la avenida.

 

Los vi como algo rutilante

y pensé que era un clamor

que igual a un mito del amor

yo bautizara a ese instante.

 

Por casualismo tú llegaste

muy pronto mucho te amé

y con ese amor colmé

el amor con que me amaste.

 

Quedó todo bien acordado

compartíamos una razón

y latía ávido mi corazón

porque por ti era agradado.

 

Había un documento legal

y con mucho gusto firmamos

ese día en que juramos

por nuestra unión conyugal.

 

Un matrimonio agraciado

por el cielo bendecido

fue un regalo bien recibido

que en mi alma está atesorado.

 

Y estuvimos algún tiempo

uno del otro distanciado

por algo que en su anunciado

no devino en un contratiempo.

 

Aunque vivíamos sintiendo

a distancia  corta o larga

el dolor que el alma carga

si por amor está sufriendo.

 

 

Las horas y los días corrieron

se fueron meses y años

nunca existieron engaños

y los pesares se murieron.

 

También te llegó el momento

de irte dejándome a mi

con este amor que por ti

aún florece cada momento.

 

¡Qué irrefutable verdad!

Ese amor tan adorado

es mi eternal sueño dorado

convertido en realidad...

 

Amelia Suárez Oquendo

24/03/2024