Nadmoon

Odio? A quién?

Odio? A quién?

 

Odio amarte tanto, hasta que dueña el alma.

Amarte y estar tan atada a ti, que no pueda soltarte y por fin ser libre y feliz.

Odio esa necesidad por saber de ti, como estás, comiste, salieron las cosas bien? Y que tú no seas capaz de enviar un simple mensaje o responder a una llamada con algo más que un frívolo y simple ok.

Odio esforzarme porque encuentres un hogar limpio, hijos aseados, tareas concluidas una comida saludable y tú no notes ni el más mínimo cambio, ni porque te tropiezas con algún mueble que de nuevo he cambiado de lugar.

Odio esperar con ansias un cumplido tuyo, una muestra de cariño, algo de romanticismo y encontrarme con chistes absurdos de doble sentido que no entiendo y no son para nada mi estilo.

Odio desear y anhelar tanto dormir aferrada a tu pecho, con tu brazo protegiendo mi espalda y que ésto te resulte tan cansado, tedioso, molesto.

Odio tanto buscar ropa, maquillaje, perfumes algo que haga que me veas bella y no tengas que voltear la mirada ante cualquier mujer que pasa.

Odio pedirte un favor cualquiera u se vuelva una revuelta.

Odio no poder hablar contigo de lo que deseo hacer, pues nunca prestas atención y terminas olvidando cualquier conversación.

Odio darte siempre mis opiniones y me mandes al carajo, pareciendo todo un machista que piensa que las mujeres no tienen cerebro o no deben meterse en cosas de hombres.

Odio no notes que trabajo por hacerte sentir bien y que he pasado de ser tu amiga, novia, amante, esposa a ser tu madre que solo debe atender a su bebé.

Odio esta vida, que no es la que deseaba ni mucho menos de la que hablábamos que creariamos juntos, vaya, en tanto años no ha habido ningún día de lectura familiar donde fomentemos el estudio, la conversaciones, el debate y el respeto de diversa opinión, algo que era un gran sueño para mi.

Odio llamarte más de 20 veces al teléfono y que nunca puedas atenderme y si lo haces me cuelgas por no tener tiempo suficiente, sin embargo llamadas de otros, amigos o clientes pueden durar horas y hasta incluso a deshoras de la madrugada, pero conmigo no tolerado una velada ni aunque fuese romántica.

Odio no te importen las fechas importantes, porque para mí, los más pequeños detalles, son los más atesorables. Te invité a una cita, en nuestra propia casa pues no te gusta salir, para ver una película y cenar juntos, lleve a las niñas con su abuela y me puede esperando sola en la recámara pues olvidaste nuestra cita por nuestro especial aniversario.

Odio tener miedo a dejarte y cometer un error.

Odio no ser valiente y fuerte.

Odio no tener el control.

Pero lo que más odio es que no te odio a ti por todo lo que sucede, en verdad a quien odio es a mi, por no poder tomar las riendas, montar mi unicornio alado y escapar de ésta jaula en la que yo misma me he atrapado.

No espero un príncipe valiente, deje de creer en cuentos de hadas hace miles de años atrás.

Odio ser tan insignificante que ni yo misma me tomo en cuenta.

 

Nadmoon.