Hugo Emilio Ocanto

*** Oración de Cristo en la cruz *** - Poema - - Autor: Eduh Siqueiros - - Interpreta: Hugo Emilio Ocanto -

Oración de Cristo en la cruz

 

Fuerza creadora, dime
porque me has abandonado,
ante mis sollozos diurnos
y nocturnos: Dios callado.
Separado me percibo
de ti, mientras más te aclamo,
con lamentos que no cesan
me hallo tan desconcertado.
Tú eres el origen, Padre,
tú el gran amor no creado,
que de ti creaste todo,
y en tus siervos: revelado.
Tú el Amor libertador
de nuestros antepasados
y que al clamor de tu espera
en certitud, liberados.
Un gusano soy, excluído,
por el vulgo, despreciado,
«pues en su Dios confió» -dicen-,
«que lo salve», soy mofado.
Del útero maternal,
para ti, Dios, me has sacado;
de los senos: el sustento,
y en una madre: cuidados.
No te apartes más de mí,
veme que estoy rodeado
de terneros y leones
hambrientos en donde me hallo.
Todo en mí se desintegra,
ya mi centro devastado
se derrite que mi boca 
seca la muerte ha besado.
Bastos caninos me cercan
va a mi lado el odio humano,
para sujetarme y ver
mi esqueleto  revelado.
Rompen mi ropa para ellos,
y es mi capa con descaro
rifada; ven fuerza mía,
dónde estás hoy que me acabo.
Hecho a tu imagen, amor
supremo, en gritos te llamo,
tú eres amor, semejante
a ti, Padre, me has formado.
Rescátame de la boca
del león, tiende tu mano
porque voy solo en las cachas
del bóvido, ya acabado.
Empero, mi Dios, Amor
de los amores te aclamo,
tú nombre más comunico
ante todos mis hermanos.
Ya que es el temor de Dios
confianza, estamos a salvo,
elegidos ensalcemos
al que su rostro ha mostrado
al alma, no a la razón,
-del corazón olvidado-.
Dichosos siempre los pobres
porque te ven sin ser sabios
y te alaban en sus penas;
yo el siervo del amor, te amo.
No en la materia será
que te verán, soberano,
poderosos de la tierra
son.. serán polvo, mi amado.
© EDUH SIQUEIROS