J.R.Infante

Lluvia II

Protagonista te hice
a ti… sí, a ti,
          incolora línea,
la mitad de mi inspiración
          fue para ti.

Desde siempre, desde que
          en esta vida siento y
sufro,

         ver caer el agua furiosa,
dando latigazos sobre el suelo
          fue mi delirio.

Quince tormentas,
quince lamentos,
quince empapados poemas
           llevaban el signo majestuoso
que tu sabes imprimir.

Marcaste

           con cicatrices
serpenteantes
cabezos indómitos:
arrollaste bajo color
amarillento moles inverosímiles;

apaciguaste –sensata-
          la sed del fiel
campesino que no
          necesitó

sacar los santos a
          la calle.

¿Qué inspirado tiralíneas
          se encargó
de trazarte?

¿Qué envidiable poder
          confió
en tu bondad?

En una tarde

          olvidada,

obsesionada en tu idea,
          te llevaste
hasta confines inhóspitos
una parte
           de mi vida.

Cada lágrima que
llega al suelo
            me parece
desgarrada letra
                          huyendo
de sutil cautiverio.

¡Salten rayos vengadores!

¡Lluevan grafías oprimidas!

           Mueran

ahogadas en verde

           cieno
antes que permanecer
            esclavas
de níveo papel
inmóvil.