sergio vaca

41 Años

“Son estas cuatro paredes las que tanto me hacen pensar”

es el comienzo de un viejo poema escrito hace 41 años,

una tarde gris…fría  de  sábado o domingo,

un café que invitaba a la soledad

y la firme desición de  escribir,

lejos….tan lejos hasta de la realidad

 

Una mesa enchapada de cedro pegada junto al ventanal

el humo del cigarrillo, el vapor del café...

fantaseaban figuras que se perdían en la nada

era un aroma  de nostalgias…

 

Cada tanto una pausa, respirar silencio…

cambiar mi posición ante la incómoda silla

y otra vez escribiendo…

el viejo reloj… y su música del tiempo

marcaba mi ocio, mi melancolía…

 

Ese cuadro, aquellas tardes  guardadas  en mi corazón,

un trofeo, tiempos de recuerdos, de encontrarse con uno mismo

“ Dios, la vida…tiene una sorpresa en tu camino

cuando menos lo esperas y cuando más lo necesitas”

como reza mi vieja frase de la vida.

 

Pude volver!!... fue como  enamorar mi ego,

aquellos edificios con tanta historia,

 el paisaje era un silencio que lo quebraba el trino de los pájaros,

tanta felicidad!!, la Plaza de armas,  la Plaza cubierta majestuosa!!

aquella formación que se formó para nombrarme “Conscripto de Honor”.

 

Como detener mi llanto con aquel gigante ventanal!!

esos vidrios repartidos…que a través de ellos

mi mirada tejía sueños, ilusiones…

 

La memoria tiene la capacidad de transportarnos,

convertir en felicidad un pasado,

de buscar la razón de nuestra personalidad

y encontrar en el presente lo que somos hoy en día.