Julián Manuel

SALOMÉ

Aún no me había ido y ya te echaba en falta.
Tu mirada pensativa que intentaba adivinar.
Tus silencios clamorosos despertados por un ¿ Qué ?
Tu cabeza reclinada sobre mi hombro o mi pecho, va diciendo no sé el qué.
Esos labios que buscaban los míos yo sabiendo para qué.
Tu piel a mi piel pegada, es tu nombre Salomé.