ADANS BECMAN

RECUERDOS DE CASTILLA Y DE MI SALAMANCA...

Resplandece en lo alto

el sol de la vieja Castilla

tan lozana y castiza como siempre

envuelto el otoño en su mantilla

los surcos dorados, la bendita simiente

extensos y largos caminos

que en el horizonte se pierden

mas ¡ Ay ! una lágrima queda

y en el tiempo permanece

empapada de tantos recuerdos

campos blancos de Castilla

donde los trigáles en el alma crecen

 

 

Benditos campos de Castilla

que guardan el ocre del paisaje

la blancura y la dulzura

de lo puro y de lo incierto

el frescor de la luz, el silencio del viento

tierra, surcos y el cielo en la mirada

respirando el fondo de su belleza

muros por donde las palabras caminan

el soplo de la vida en el aliento

hay balcones de plata siempre abiertos

por donde entran, a tropel los pensamientos

a lo lejos, las torres de castillos desiertos

desgarradas las piedras, que meditan en siléncio

grandes llanura soñadas

entre horizontes azules, mis sentimientos

 

Quizás alguna cañada, cercada por los fresnos

que con sus tiernas ramas

son un islote en invierno

sueñan y sueñan, bendito sueño

¡ Ay, campos de Castilla !

con cuanto amor os recuerdo

llenos de nostalgia

os llevo dentro, bien dentro

en el fondo del alma

 

Oro en las riberas del Tórmes

cuando pasa por Salamanca

pedazos de ternura, llena de gramática

el viejo bronce latino

de los estudiantes que pasan

la universidad se refleja

en los espejos del agua

y se sienta en su trono de oro

campos, benditos campos

los campos de Salamanca...