FELINA

¡NO LLORES POR MI MUERTE...NO ME LLORES!

 

Amor…yo quiero que en la hora de mi muerte

recuestes mi cabeza en tu regazo,

para cuando yo, de el último suspiro,

me puedas recordar eternamente.

Ya no oirás mis quejas ni lamentos,

en los labios marchitos de la muerte,

quedarán las palabras ausentes.

Mis ojos se cerrarán para siempre,

mis sueños se quedarán divagando,

mis pasos quedarán deambulando

como huellas azules, en el espacio inerte,

turbados y sin saber a donde detenerse.

¡No llores por mi muerte … no me llores!

Que yo a donde vaya viajaré contigo,

te llevaré por aquellas dimensiones

en donde no existira el castigo.

¡No llores por mi muerte…no me llores!

Que en la eternidad te cantaré canciones…

Allí yo te espero ángel mío,

para que sigamos con nuestros amores…

yo te aseguro amor  de mis amores

que conmigo se irán tus ilusiones.

Felina