Gisela Guillén

AQUEL POEMA

Aquel poema que escribiste un día

fue de todos, el más profundo y sentido,

quedó grabado en las fibras de mi alma

como testigo amante de mi tiempo contigo.

 

En aquel poema puedo ver la luz de tu mirada

mis labios acariciando tu pecho, siempre añorado,

oír de tu amante corazón el ritmo y palpitar

y de tu cuerpo el deseo de estar a mi lado.

 

Puedo escuchar palabras que nunca pronunciaste

que en el silencio de tu voz quizás querías gritar,

en el misterio de sus letras siento que me amaste

quizás; de manera diferente, a mi manera de amar.

 

Tal vez fue poco lo que tú y yo nos entregamos

o fue demasiada intensa nuestra manera de amar,

no fue solo el deseo de nuestros cuerpos sedientos,

fue la fusión de nuestras almas, en un diario confiar.

 

Hoy que lejos te encuentras, me dejas otra bella razón

para siempre recordarte y poder aliviar mi pena,

te extraño; siento tu esencia en mí, cada anochecer,

al leer una vez más; aquel poema.