José Juan Espinoza Ibarra

Invierno

En noviembre, asecha el invierno ya

con la melancolía del fin de año

sigiloso nos va haciendo daño.

La hoja ahora en hojarasca va 

y el aire se enfría más.

Las noches más extensas,

los atardeceres fugaces,

nos vuelven más audaces, 

a nuestras expensas, 

y de todas aquellas palabras intensas.

 

Ni el clima, la estación o el aire enfría la calidez

dentro, latente quedan reminiscencias,

repitiéndose una, otra y otra vez 

acometiéndonos las conciencias.

 

La festividad y su ánimo, no levantan,

las horas de sueño son incontables,

la energía y el esfuerzo se acaban,

y de a poco olvidamos, irresponsables.

 

Noviembre, diciembre y enero simples meses,

fríos como lo han sido los demás

fríos, y nunca en paz

con pequeños destellos de a veces,

deseoso de que ellos fueses

El invierno comienza hoy y ayer,

interminable, permanente y vacío

llegó tan temprano y tan tardío,

tanto así que no lo quiero ver.