victorcadenas

punto

Tú y yo encontrándonos;

las bocas tullidas del alfabeto perfecto

la lengua muerta que recae en tu acento.

Tú y yo callando convencionalismos;

en el fruto deslindado de tu pecho,

a las puertas del cielo

                       -donde el infierno cabe-

donde los escépticos de las pieles

son patriotas de nuestros suspiros.