Monserratt Casteleiro/Akacia

CREPUSCULO

El sol perfora algodones

con las riadas sobre el mar,

irradiando pececitos

que se salen a pasear.

 

Vienen bailando las olas

un vaivén con armonía,

suben, bajan jugueteando

una bella melodía.

 

Entre luces ambarinas

llega la tarde y se asoma,

coqueteando a los reflejos

que se ven sobre la espuma.

 

La luna se hace presente

con su majestuoso andar,

sus aretes son estrellas

que las pescó al saludar.