didisar

El poeta sembrador

El poeta dijo He aquí, el sembrador salió a sembrar.

 Y mientras sembraba, parte de la semilla cayó junto al camino;

 Y vinieron las aves y admiradas desearon verlas crecer,

 Las llevaron a la orilla de aquel camino

 Crecieron y desde  aquel entonces

 Los nidos fueron más fuertes y mano vida grandemente.

Parte cayó en pedregales, donde no había mucha tierra

Y allí encontró a la cizaña; ella le enseño

 A vivir prospera entre los pedregales  y brotó pronto

 Porque no tenía profundidad de tierra y el sol no pudo con ella

 Puesto entendió el secreto de las piedras

De allí nació el fruto duro por fuera

 Pero suave, dulce y bello por dentro.

Y parte cayó entre espinos; y los espinos crecieron,

 Y llego la fiera-bestia y ellos la defendieron con su vida;

 Aquellas plantas fueron agradecidas de por vida.

 Pero parte cayó en buena tierra, y dio fruto,

 Cuál a ciento, cuál a sesenta,

 Y cuál a treinta igual que las otras

Pero el hombre acabo con ellas

 De allí nace la migración y la escasez que procede el fin.

 El que tiene oídos para oír, oiga.