Evandro Valladares

CUARTETAS y REDONDILLAS.

Cuartetas.

Aquel beso que nos dimos,

para los dos el primero,

de caramelo lo hicimos

al decirnos un ¡te quiero!

 

Y lo que entonces sentimos

resultó  tan placentero

que los dos nos prometimos

eso fuese duradero.

 

Y ese juntar nuestro aliento

mirando la misma estrella,

ser un solo pensamiento

juntando nuestra querella.

 

Hace volar por el viento

un verso para mi bella,

que escribí con sentimiento

dedicado solo a ella.

 

En ese verso le digo

que mientras tenga yo vida

estará siempre conmigo

hasta que Dios lo decida.

 

Redondillas

Quisiera ser tu marido

pero no tengo dinero

y si aceptas mi te quiero

sería  tu mantenido.

 

Que el amor será  gratuito

pero si lleva pobreza

va perdiendo su belleza

y la suegra pone el grito.