AZULNOCHE

HABÌA...


Había, un oasis de palabras refrescantes. 
Había, gritos al aire en el anochecer.
Había, poesía atada, desatada y atada de nuevo.
Había, un quejido escondido entre las flores.
Había, lágrimas, sollozos, ojos sin brillo.
Había, noches sembradas de palabras hermosas.

Había, hilos de luz atados en los ojos del poeta.

Había, un océano de caricias limpias para llegar hasta la arena.
Había, piel en cada surco del alma.
Había, un tibio despertar poético.
Había, una hilera de versos esperando ser recitados.
Había, noches que abrigaban con su azulado manto a la palabra más tímida.

Había, un camino entre pinos que me llevaba derecho a la infancia.
Había, dedos golpeando el cristal de la mesa
con la palabra amor en siete lenguas diferentes.
Había, palabras mayúsculas y yo las subrayaba

con pintura azul.

Había, un deseo inmenso de cruzar el puente

y ver el río lamiendo la orilla serena y en calma.

 

  Corregido y mejorado 5-10-2016