Jesús Lantigua

RECONCILIACIÓN

 

Te percibo en la cortina

donde el nudo del ocaso

nos dibujó la palabra

con el acento callado,

trocando todo el recuerdo

en la apatía de un tramo.

Te palpo en la letanía

de las ansias que rescato

de un arcón donde los besos

guardaban todo el encanto,

seducidos por la bruma

que con el silencio aplaco.

Te dibujo las pupilas

tras la certeza del halo

donde aglutinas la sal

que con los labios separo,

descubriendo en un segundo

lo que en segundos deshago.

 

¡Con cuánta lluvia te toco

sin el sensor de la mano!

 

Me encuentras en la sorpresa

que vacilando traspaso

doblegando mis orgullos

sobre el pecho desarmado,

puliendo un rumor de voces

donde nada te proclamo.

Me sorprendes las hormonas

con el sol de tu recato

sin otra señal mejor

que la brisa de tu encanto,

hurtando toda mi risa

con lo impune del atraco.

Me devuelves la distancia

por una cuerda que escalo

hasta tocar manecillas

que del recuerdo separo,

borrando el crono perdido

con el tiempo que propago.

 

¡Con cuánto fuego me quemas

bajo el anhelo carpiano!