Santiago Miranda

Oniromancia*

 

*o el arte de adivinar-

 

Proverbio;
Coger el verbo por las astas
hasta esta elegante estancia de lo sublime
arisca (de) nada las gracias, donde, la nada nadea sin Cesar
y el Káiser aguarda al Zar para tomar-té tras capitular
una cucharada de azúcar y las naciones acostar
al dormir, morar la muerte palpitando sus límites
difusos, escuchar. Coger el acto hasta el cansancio
lograr el habla de los sabios y la ceguera espiritual
de los árboles que no hablan cuando los aniquila el metal

 

-la caída de las hojas*

 

Adverbio:
Pronto, mas cercana a la certeza sé
que la belleza existe, le he visto tras tus ojos pedregosos
de ciervo merodeando la carnada, camada de niños concebidos
tras los sueños pero esquivos a concepciones inmaculadas
del martirio tal dirección es asunto de magos y de reyes
cuando el mito es el lógos : sogól le se otim odnauc
el simulacro es el verdadero mapa vivo a recorrer:
quema la hoja del tiempo hasta su última la calada
arde en el último laberíntico recoveco de los espacios internos

 

*en la taza del té-

 

Verbo;

\"Ser o estar\" dicen las afluentes
inflexiones de oníricas desolaciones
\"ser aquí y estar despúes\" de ser una vida
fluyendo orinaciones de superficie lenta - mente
la suprarealidad es único terreno de los hombres
superflua fuente trastocada en mutilaciones, tu nombre:
oniromancia, carnaza del gran coro del oráculo
donde eres la segunda voz de mi propia voz 
hilo alterno, materializado en historia y lograr
tras mis pasos a la zaga el ministerio de la muerte 

 

-al otoño renacer*

Ergo;

El ser es. la carabela de Yorick
con su constante crujir de galleta al atardecer
cuando mordimos la profecía; la hecatombe es un matadero
y nosotros comemos y tragamos en la trampa de lo cotidiano
en plena calma nos retraímonos mutuamente 
como dos a saldar el ajuste del tiempo perdido
volvemos a adivinarnos el futuro a la cama