Benjamín Nicolás

ESTRELLAS Y CAMINANTES

 

Erigen las escuálidas estrellas
La fina luz rasante de la noche
Acoplan su fulgor como doncellas
Cerrando su pestillo como un broche

Arrasan con mi alma y su nociva
Prisión de las escenas de candores
Y quieren liberar en su lasciva
Pasión de los holgados resplandores

Tremenda es mi canción sino mi culpa
Por ver arder los báculos de fuego
Muy vaga es mi alegría, es la pulpa
Que ve como me voy quedando ciego

Quiero salir, lo dije, por las matas
A ver los maremotos en el cielo
Son tantas las sagradas caminatas
Que me hacen respirar el dulce velo

Pisando aquellos grillos del pasado,
Sintiendo su agonía rutilante
Ya no sin esplendor, ya no cansado,
Ya no sin argumentos acechantes

Bebiendo fuerza, de un jardín morado,
Consumiendo todas mis soledades
Tratando de pasar por los alados
Terrenos que nos dan las libertades

En un momento dejando de lado
Todo lo que nos hace más mortales,
La luna me relata un mito armado
En verso, para ahuyentar los males

Me dice: hay una pócima que antaño
Bebían las estrellas pululantes
Y así podían brillar todo el año,
Nocturnas, extrayendo todo el daño
Del alma de los tantos caminantes.