Poeta sin alma

Llegara el día

Ese día llegará, 
que quizá me leas,
y en cada verso 
escucharás el grito
de mi alma enamorada, 
de mi piel enredada 
en el instinto,
de mi mente 
lanzando ideas fijas, 
porque mi amor fue fijo;
y entenderás tal vez 
lo que entienden
tantos que me han leído, 
pero nadie sabrá 
quién fue la mujer
que me envió al exilio.
Sólo tú lo sabrás, 
si me recuerdas;
y mientras tanto 
te escribo, escribo, 
escribo...