Agatha Amelia

Ella fue víctima de sus impulsos...

 

Esos ojos oscuros eran la entrada a su infierno,

el hogar que una vez dejó y al cual nunca volvió.

Bastó con mirarlo para comprender 

que sus demonios no querían otro infierno

que no fuera ese y sin pensarlo una vez más, se quemó en él.