Juan Amezcua

NOCTURNO (Sonetos)

 

I

 

Refracción convergente en tu mirada
que enfoca lo cercano y lo distal,
como fuese haz lumínico en cristal
mira siempre tu vista apasionada

 

contemplante del verso emocionada
conmocionada entre silencio tal,  
mira que resulta más que fatal
cuando me miras y no dices nada

 

cada noche contemplas las estrellas
brillando perpetuas a tu acervar
 como un reflejo a tu punto visual

 

si bien dichas distantes son tan bellas
que sentido tendrían de observar
si tu vista es belleza universal



II

 

No sé qué sucede cuando te miro,
dado que mi corazón se estremece
entre un latir que acelera y perece
al compas súbito de mi respiro

 

pues entre el aire de cada suspiro,
viaja incauto tu aroma que enternece
aquel de primavera que florece
y torna ingrávido al mundo en un giro

 

no sé qué sucede cuando te miro
que el tiempo se detiene en un instante
en convergencia a la dama que admiro

 

aunque con indiferente talante
la bella mujer que observo da un viro
y sin mirarme camina adelante

 

III



Contemplo el celestial entendimiento
y no he de divisar estrella alguna
pues la luna al brillo como ninguna
muy déspota gobierna el firmamento

 

tal como el culterano fundamento
en semejanza a la duda oportuna
tan lustral brillo radia nuestra luna
iluminando el nocturno momento

 

en perigeo de su acercamiento
habrá de poseer brillo aumentado
solo atenuado ante su alejamiento

 

y como un apogeo distanciado
ha de venir e ir el alumbramiento
cuando su semblante se ve eclipsado


IV



La grandeza del cielo es poca cosa
ante lo que acabo de percibir
pues palabras no pueden describir
haber visto a la mujer más hermosa

 

como un ángel que sostiene una rosa
en su afán de al cielo poder subir,
así es que lucha mi alma al sucumbir
a su sonrisa y mirada pasmosa

 

¿el universo tendrá eternidad?
tal como la que este día sentí
más allá de estrellas y gravedad 

 

más sin embargo nunca me advertí
que este día tendría novedad 
tan bella como cuando te vi a ti

 

V



¿Has visto las estrellas en el cielo?
aquellas que gran belleza presumen
y ante su propio brillo se consumen
iluminado de arriba hasta el suelo

 

verse sin color sería su anhelo
al resplandecer colorido lumen
pues entre cían y carmín resumen
toda esencia del universo al verlo

 

como una mirada a nuestro pasado
brillan latentes a nuestro presente
y en el futuro seguirán brillando

 

dime, ¿acaso tu corazón no siente?
entre plenitud un profundo estado
ante su palpitar siempre latente


VI


Observante alza el semblante a notar
semejante obra bella y maestral
de brillo y entendimiento lustral
que es el universo por avistar

 

cuantas veces el cielo a de rotar
sobre su mismo ángulo sideral
como fuese la precesión astral
en cada año platónico a datar

 

si miras más allá de todo viento
lejos de nuestro humano aclarecer
a la profundidad del firmamento

 

solo así te podrías convencer
que todos somos solo un ornamento
de lo que no se puede conocer 

 

VII

 

súbita en su andar de dulzura plena
camina la dama de mis poemas
cortando a cada paso los fonemas
con su dulce aproximar que resuena

 

con gesto tierno que refiere pena
abundan en su hablar millar de temas
y aunque tales comprendiesen dilemas
que nunca cese su palabra amena

 

¿cómo podría llegar a expresar?
la grandeza de su eterna bondad
si las palabras se han de rehusar

 

inmerso en semejante adversidad
solo poesía habría de usar
siendo su atributo la eternidad

 

VIII

 

Sonoro distintivo entre los hombres
será el merito de sus grandes mentes
que resuena fuerte entre los oyentes
y hace eterno el legado de sus nombres

 

causando admiraciones y deslumbres
entre sus homólogos respirantes
solo será eterno entre los inertes
aquel que ande libre entre tales cumbres

 

como un suspiro breve a la grandeza
en conjunto al mérito será eterna
la que entre hombres es la mayor proeza

 

 pasmando solo a la mirada tierna
cual fuese de una dama y su belleza
es la virtud que al hombre le gobierna

 

IX

 

Cautivos giran al sol los planetas
bajo la gravedad que les impulsa,
semejante principio el de una musa
que cautiva el sentir de los poetas

 

participe de vistas siempre atentas,
al mirar la plena belleza que usa
inspirado en la dama que reúsa
creer las palabras de amor expuestas

 

entre de silabas graves y agudas
vive un idilio benévolo y fiero
ante el cual las palabras suenan mudas

 

sin mayor preámbulo me refiero
a la ironía propia de tus dudas
que no creen... cuanto es que yo te quiero

 

X

 

Fría y lúgubre caricia del viento
que sopla en colisión a los sentidos
en medio de los brillos emitidos
bajo la intensidad del firmamento

 

inmerso en un profundo sentimiento
de latidos meramente abatidos
a razón del tiempo y sus cometidos
es lo que esta triste noche yo siento

 

irónico sea que tal penumbra
ante un ímpetu fugaz se habrá ido
al ver un brillo que mi vista alumbra

 

pues una lagrima en color olvido
y su distorsión extraña deslumbra
borrando tal sufrimiento vivido.

Juan Amezcua