LIZ ABRIL

OLVIDO

¡Cómo quema en mi sangre el dolor de tu olvido!
¡cómo muerde el silencio a mi pecho agitado!
fue tan fácil decir que marchabas del nido...
pero no es fácil decir que yo te he olvidado.

 

Y se me estruja el alma al compás de tus pasos...
al buscar inconsciente en la noche desierta
descubrir que regresas buscando el abrazo
que quedó agazapado al cerrar tú la puerta.

 

¡Cómo muerde el silencio de esta noche oscura!
tras las sombras se oculta fugaz el recuerdo
de tantas palabras que se vuelven tortura...
¡te fuiste rápido y el olvido es tan lerdo!