Hugo Aaron

Sangrar tu herida desde mi piel

A las palabras bellas pero amargas
y al corazón sensible y herido que las segrega
a la belleza caída y cabizbaja oculta entre poemas
Escuchándote en una canción latió tu corazón en mi pecho
en la poesía de la melodía triste, te vi definida
hecha un concepto suicida de la existencia

Sin haber dolor en mi realidad
sentí el dolor en los dardos a tu mente
sin haber motivos propios
tus lágrimas salieron de mis ojos.
No es mía la herida pero sangro
no es mía tu plegaria pero oro en tu nombre
la compasión me consume el alma a gritos
 


para que sepa la tierra que la anticuada palabra
aún mueve al mundo
esa, la misericordia aún nos desvela y moviliza
tu llanto es mi llanto y tu risa es mi risa
para que sepas que en la oscuridad de la tormenta
quien me inspira te lleva en brazos,
para que sepas que el punto final al sin sentido
está tallado en tu destino. Si lo decides.