Alfonso J. Rodríguez M.

LA ROSA MARCHITA

 


Desde mis enredaderas

he visto la melancolía

asomarse en los pétalos

de una rosa marchita,

que vivió la ilusión

de las horas azules,

horas plenas de sol

y de plácidas nubes.

Ella se hizo botón

flor de esperanza,

ella buscó el amor

en la distancia

dándole prioridad

a su arrogancia,

y abrió sus pétalos

de gráciles colores.

Entonces vino el viento

y esparció sus aromas

entre las tantas flores

mas no en la sutíl rosa.

El tiempo fue absorbiendo

su gracia y su color

hasta quedarse sola

exhausta en su dolor,

ausente en su alegría,

distante en su esplendor,

es la rosa marchita

que renunció al amor.