jairodelacroix

La busqueda del amor

Amigo,


por años te he visto viajar por lugares nuevos y sin rumbo con tu acostumbrado paso decidido, he visto tu mirada llena de aplomo al hablar del afecto de las mujeres; también he sido testigo de tus lamentos y tus desventuras al grado de que has sentido perder la esperanza que antaño tuviste, pues aun no has encontrado el amor que tanto añoras.


 

Hablas mucho del amor, lo buscas sin cesar en todas direcciones, pero al no encontrarlo te sientes incomprendido y solo en un suplicio que dura demasiado para tu propio gusto. Y te sigues preguntando: “¿Dónde, donde puede estar el amor que tanto espero? ¿Por qué no viene a mí? ¿Qué he hecho yo para no encontrarlo?”

 


No pretendo responder esas preguntas por ti, pero puedo decirte con toda la sinceridad que mi amistad me permite, que tu propio deseo de encontrar amor te tiene enceguecido. Vives día a día buscando un tesoro que tú mismo admites no conocer y te privas por completo de todas las demás maravillas que tienes a tu alcance. ¿Puede alguien encontrar algo sin saber lo que busca?


Antes de pensar en amar a los demas, mirate en el espejo, contempla la maravilla de tu propia existencia, ama lo que muestras y lo que escondes, amate incluso cuando las azules melancolias frecuenten tu corazon, amate sin reservas alegrate de tu amor propio. Despues, dejate envolver de en los brazos de la pasion, asombrate con nuevos atardeceres, animate a descubrir nuevos mundos con esa ambicion que florece en la juventud y nunca la dejes morir.


Busca y aprende a dicernir lo que mas te haga dichoso: bebe, baila, canta, suena, navega y camina por nuevos caminos, que este mundo es obra hecha por y para el amor. Amor que se destila en cuantiosas copas y nunca decae su dulzor.


 

¿Me preguntas por que te sientes deprimido al no encontrar amor? El amor no se busca si no que llega por sí solo. Sino ahora, manana llegara el amor a ti, mientras vivas embriado de la fuerza de la vida y regales amor a quienes te rodean, ellos pronto te lo habrán de regresar.

 


En pocas palabras: el amor que anhelas pronto habrá de llegar si eres capaz de amar solo.


 

Y cuando llegue aquella persona que corresponda a tu afecto, entrégate. Siempre ama y acepta a la mujer que te entregue su amor, procura que no se apague esa intensa emocion que ilumina sus ojos, procura endulzarle la vida, pero no lo hagas con obsequios costosos, sino con besos en sus mejillas o en sus manos, con abrazos y con un hombro sobre el cual recargarse.


Ah, no olvides nunca decirle lo hermosa que es por lo menos una vez al día, pues las mujeres, el peor defecto que tienen es que olvidan facilmente lo hermosas que son. Procura ser siempre su amigo y su consuelo.


Estos son mis consejos para ti, no ardas de impaciencia y busca tu bienestar en el amor propio para que lo puedas compartir, el resto lo descubriras con el tiempo.



Deseandote lo mejor, tu amigo

Jairo