flack

Fantasma.

Tú, que intentas desnudar la realidad

no atender con esto a la irreversible eternidad,

que ardes con el poder, la fuerza de lo oscuro

y entre somnolientas tinieblas eres ente maduro.

Vivo en el reino ajeno, al que inequívoco peteneces,

invisible en este, que de recuerdo pereces

donde es simple mito para mente cerrada,

un fantasma, espectro, que solo con terror se recuerda.

Negro monumento es tu lecho,

túnel sin salida el que recorres es un hecho,

víctima de abstinencia en el existir

cuyo deseo es un instante sentir y vivir.

Pero las incansables horas te rechazan,

los minutos y segundos crueles amenazan,

y ese tiempo de negrura cubre tu boca

donde su grito se aloja en la vagedad más loca.

Darías mil años, por que escucharan tu nombre,

porque amigable tacto sintiera el hombre;

más el ser para siempre no concede más anhelo,

triste para ti, sin saberte a infierno o cielo.