Eduardo Mauricio

<<< LA BELLA DAMA >>>

 

Diciendo disparates conquiste una bella dama,

Como quien sueña y no, su sonrisa amaba,

Como cantos llegaba su mirada.

Ella reavivo el fuego de mi alma.

 

Cruzaba la calle con sus cabellos distraídos,

¡Qué obra de arte forma sus enredos!

Era tan soberbio su paso como el atardecer,

Era tan fresca su figura al amanecer.

 

La ame una noche como la luna al mar

La ame incansable en su infinito

Dejándole un beso inmortal…

Y ella dejando en mí la sed de un beso que no volverá.

 

La conquisté esa noche, lo sé

Conquisté sus rebeldes labios,

Conquisté sus prohibidas caricias,

¡Conquisté el fuego que la envolvía!

 

Diciendo disparates conquisté a una bella dama

Como quien sueña y no, se fue sin terminar de amarla

Dejando en mí el utópico deseo de esperarla…

¡Ella reavivo el fuego de mi alma!.