Yadira Murta

-Voz del que ama-

 

Cielos de seda, ánforas de savia,

sándalo de jardín, mi hierbabuena,

los cuatro vientos que atrapan la pena:

paraíso soñado que me agravia.

 

Quiero este mismo huerto para el triste,

este hálito divino para el frágil,

que el reino de los cielos venga ágil

a todos los hermanos que me diste.

 

Si tengo que mermar, yo me reduzco.

Si tengo que morir, muero en tu mano.

Tu voluntad sea hecha en el humano.

Vendrán a tu redil: yo los seduzco.

 

 

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