Diaz Valero Alejandro José

Amando las estrellas

Vi tanto las estrellas

que empecé a quererlas.

 

Porque imaginé al mirarlas

que ellas también me amaban.

 

Las quise tanto que sentí celos

al verlas radiantes en el cielo.

 

Pero nunca fui correspondido

pues nunca fue mío su brillo.

 

Y es que las estrellas están tan altas

que mi amor no les hace ni falta.

 

Y yo sigo amando las estrellas

cada vez que puedo verlas.

 

Pero ahora las amaré en silencio

y así nunca sabrán que las pienso. 

 

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