deox

Eclipse

Inmerso en varios finales me mezcle con el inicio de la noche, la causa… buscar un caudal que me lleve a la luna.

Luminiscencia esencial para los sueños, frio esbozo del dios matinal, ¿eres astro o espectro? -pregunte-. Y al diluirse la última vibración de mi voz; un sublime silencio nació de su veloz final.

-Calma… este fragmento lo cito para aquellos que creen conocer la calma: “silencios devorando silencios, de fondo el rastro de nuestras palabras pérdidas; enmarcado por el aura de una persuasiva melodía que me incita al silencio profundo… purpura en todos sus matices viste a la calma, que es alma nacida libre de materia, ella solo me observa mientras me pierdo en la perfección del negro.”

Milagro nocturno evocas la calma en mí, me llevas a mil sitios menos hacia la luz.

Recluso en este sitito escaso de luz, los recuerdos se tornan visibles, como aquel viejo ciego a la espera del último tren -yo lo observo- y en un repentino acto reflejo sus ojos se vuelven hacia mí, lo que proyecta la delgada película blanca que mancha su iris es perturbador… Luna causa del eclipse.

Manantial etéreo, dueña del eclipse permíteme ver el final del agujero negro, quiero ser parte del día que renace, porque un ciclo nuevo es hierba fresca para aquellos que nacimos viejos y sabemos el significado de cada destello de vida.

Soy verde esmeralda aislado en tu primavera.