Sergio N Rodriguez

La música en mi alma

Llega la música y me pide

que le deje sonar en mi alma,

pero así sin rejas, sin guardias,

con las alas al viento en el alba.

 

Me produce dolor y me oprime,

no la quiero soltar,

me persigue.

Como un simple ladrón por las noches,

entra y me roba el clamor de mil voces.

 

Ventanita opaca que me impide

ver el sol colándose 

por la ventana.

Y los sueños allá van y se duermen,

esperando el regreso

de la orquesta.

 

Y la felicidad que soy yo mismo

no quiere mostrarse

y se esconde.

Buscar y luchar ya no quiero,

fuerzas para seguir ya no tengo.

 

Pero sentarme a esperar y esperar

que la música me de vida al pasar,

sería tonto y cobarde,

me digo,

mejor salir a buscar lo perdido.

 

Entrar y nadar

en la verdad que soy yo mismo,

sé que dentro mío estará

esa melodía que me transformará.

 

Que misterio tan grande,

no entiendo.

Hombre, Dios, mundo.

Filosofía.

Y en mi tierra que adoro y camino

hallo lo que había perdido.

 

Al final,

llega la música tan anhelada

y la dejo sonar en mi alma,

así sin rejas,

sin guardias,

con las alas al viento en el alba.