magginela

Reflexiones de sólo un amigo...

Caminaba por la calle atestada de gente
Pensando, aisalado del mundo,
Imaginándote a mi lado
Riendo con esa voz musical que me estremese de gozo

Y entonces, de improviso,
El destino te arrojó hacia mí
Mientras el viento agitaba tu melena luminosa
Y tu sonrisa causaba la aceleración cardiaca

Me hablaste, pero no escuché lo que decías
Porque estaba atento sólo a la sinfonía de tu voz
Deleitándome del más perfecto instrumento creado
Lo poco y nada que tengo derecho a escucharlo

Y tus cándidos ojos me miraban
Sin saber lo que originabas dentro de mí
Sin saber cómo me desleía ante el efluvio de tu piel

¡Maldigo este suplicio que encierra mi alma!
¡Cómo quisiera que el viento te contara en secreto
el amor que siento por ti!

El amor que siento por tu belleza
El amor que siento por tu encanto natural
La magia que me ha hechizado no tiene tratamiento
Porque si el amor es la cura para todo
No encontraré jamás la cura para el amor

Caminas a mi lado y siento un anhelo incesante
De tomar tu mano y guardarla junto a la mía
De robarte un beso y ser sorprendido in fraganti
De olvidar la concurrencia y la afluencia
Para embeberme de tus labios, tu aliento y tu piel