Paranoia

Pinceles. Pinturas. Antípoesía.

 

 

 

No me gustan tus labios
(De belleza enigmatica)

No me gustan tus ojos
(De pulcritud matemática)

No me gusta tu nariz
(De Arquitectura perfecta)

No me gusta tu cuerpo
(De arte sin definición)

No me gustas tú.
(Me gustas cuando haces el amor)

No me gusta tu sonrisa
(Y en ella suelo morir)

No me gusta tu mirada
(Y en ella suelo existir)

No me gusta tu voz
(Y con ella suelo vivir)

No me gustan tus manos
(Sin ella no soy artista)

No me gustan tus caricias
(Sin ellas no tendría vida)

No me gustan tus besos
(La muerte; la muerte)

No me gusta tu nombre; tu recuerdo; ni tu y tú; no me gustas
(Me fascinas, me asesinas,
y cuando no suelo despertar
me inventas en un cuadro,
en la pintura que tienes en tus manos
cuando muero en la acuarela
y regreso de los colores
para ser aliento de un boceto
masticado por el talento -que tienes;
y en la soledad de un cuarto
amurallado de lienzos;
me sueles pintar el surrealismo
de la vida que no tengo,
te quiero, te amo, te necesito
inspiración,


para que no me dejes
agonizando en la oscuridad
de un lienzo en blanco,
sin rostro y apagado)