Geovani

Luna en pedazos.

El cielo se oscurece lentamente blanco,

las aves vuelan, se detienen en el campanario,

todos los días, desde nuestro balcón los miramos,

cada atardecer que despedimos al día abrazados.

 

El sol, con paso lento caía,

relegando su luz a las rosas que florecían,

al viento negro de la noche que nos cubre con su manto,

al romanticismo bajo la luna que nos esta iluminando.

 

Tantas cosas hermosas te digo cuando te estoy hablando,

todas esas que callan y se manifiestan cuando te estoy besando,

el amor se esparce en todas direcciones tu nombre susurrando,

mientras lleno de besos tu boca, amor infinito en tus labios.

 

Todas las noches, no hay ninguna en la que no te tenga en mis brazos,

infinito amor, sonrisas, besos, eso y más cuando te estoy amando,

días que se convierten en noches junto a nuestro amor y un tiempo muy extraño,

nada es igual que otras noches porque es nuestro aniversario.

 

Una aurora baja para llenarse de tu belleza,

de tu paz, de tu infinita pureza,

de todo tu amor que me das cuando te tengo en mis brazos,

del tiempo que yace sobre las olas del mar en pequeños pedazos.

 

Hemos dejado escritos nuestros nombres en la arena,

tan juntos como siempre estamos, almas serenas,

siempre tan enamorados realizando anhelos,

tomados cada día, cada noche de la mano bajo las estrellas del cielo.

 

“Nuestro amor nos lleva fuera del tiempo y de la realidad, a nuestra alcoba por la luna iluminada, pintándose nuestro amor por toda nuestra casa, realidad única, sólo nuestra entre el amor y la nada, pedazos diminutos de la luna caían, todos en el suelo con pequeñas rosas florecían, tu belleza llena todo de oro y plata, amor infinito en cauces que siguen en cataratas, romanticismo lleno de embelesos, amoroso abismo, dándonos innumerables besos, enamorados sobre el verdor de los lirios.”