Mayte Salguero

TUS MANOS

 

 

 

 TUS MANOS

 

Que tus manos sigan abrochadas a las mías,
que en los días ecplisados sean mi candil,
que guarden para mí la inercia de su tinta
y me repitan la intensidad de tu sentir.

 

Que sonrían en tactos fuera de órbita
en la insólita danza del impulso osado
de lado a lado de mi esencia indómita
con la tórrida candencia de tu apasionado.

 

Que tus manos abriguen el temor de mi piel,
el pánico a caer por el terraplén de los vacíos,
que sigan labrando el trigo que alimenta la fe
que precisa mi ser para saberte tan mío.

 

Que suspiren caricias debajo mi blusa
vestidas de intrusas a abortarme el sueño,
que honren al dueño que mi amor convulsa
y deslicen la pluma que nos funda en verso.

 


Esencia