Carlos Dguez

Culpable es la distancia

Se puede aprender a amar,

se puede aprender a odiar,

pero... ¿se podrá olvidar?

¡Ni caminando en el mar!

 

Yo tuve un amor lejano,

no de tiempo, de distancia,

pero sentía su fragancia,

la tomaba de la mano.

 

Podía percibir su aliento,

percibía su presencia,

y hoy su cruel indiferencia

me borró en su pensamiento.

 

Mas quiero en primera instancia

afirmar que no es culpable,

aunque de forma palpable

la culpable es la distancia.

 

Cuántos vamos por el mundo

sonriendo aunque sea por fuera,

aunque dentro, en lo profundo,

una pena nos lascera.

 

Cuántos tomamos camino

sin encontrar el olvido,

por aquel amor perdido

que nos negara el destino.

 

20/08/2011.