DAVID J ELJURI F.

VERSOS SIN ESCUELA (O VENEZUELA SE HACE MUJER)

Como el Caribe indomable

se me antoja tu lenguaje,

tu boca dulce brebaje

de nuestros indios Wayuu,

todo eso y más eres tú,

con esa sonrisa leve

en la cual tus dientes son

de nuestros Andes la nieve,

ni hablar de tu corazón

que es grande, como un estero

de nuestro llano apureño,

por eso es que yo me empeño

en decirte que te quiero.

Tus ojos son tan oscuros

como el río Caroní

y cuando en ellos me vi,

todo era limpio y puro.

Tus cabellos son bravíos

como los indios Pemones,

más bellos son tus pezones

que me infunden nuevos bríos;

tus senos son nuestros páramos,

la cuna del cóndor rey

y para mí no hay más ley

que recordarte que te amo.

Tus brazos como dos istmos,

las penínsulas, tus manos;

si me rozas o me abrazas,

eso y el cielo es lo mismo.

Lo sinuoso de tu vientre

son los médanos de Coro,

por eso tan solo al verte

yo te digo que te adoro,

nuestro lago maracucho

se circunscribe en tu ombligo

y por tal lago me obligo

a quererte mucho, mucho!.

El delta del Orinoco

ostentas bajo tu vientre

y al beber de tu vertiente

al punto me has vuelto loco.

Y loco llego a tus piernas

erguidas cual Palmas Solas

que me envuelven suaves, tiernas,

como a un bañista las olas.

Si por el norte eres bella,

por el sur, aun te superas,

tu naciente es luz de estrellas

y tu poniente, ni vieras!

Cuando yo me adentro en ti

explorando El Amazonas

una canción dulce entonas

y me enamoras a mí.

Entonces mi Niña amada

en nuestro orgasmo sucumbo

que estalla cual de la nada,

como el rayo del Catatumbo…