Pietro Marsetti

Fue en la tarde

En tus ojos me quede en pausa.

 

Noticia que toco la puerta

y paso sin que residente la dejara.

Entro gritando y advirtiendo

de malas temporadas para el alma.

 

En mis ojos tu no seguiste. Quedaste congelada.

 

Y el silencio nos mata.

Espero que esperes que sea sincero

y en mi espera quedo engañado.

No hablo, no explico, me quedo en silencio

guardo para mi tu encanto.

 

Mirándonos vivió el silencio.

 

Libre como el tiempo, corre,

sin prisa, se la enamorada

donde tu quieras que corra tu vida

ahí te espera y te hará mujer amada.

 

Vi duda en tu mirada

tu el la mía viste palabras.

Reclamos por respuestas que digan lo que callas.

Me respondes.

Dejando que mi habla guarde camuflada.

 

Entre miradas nos contamos

sentimientos que dormidos quedaron dentro.

 

Mujer amante, entonces serás, de mis ideas.

Busca en tu destino quien te trate.

 

Acaricia y abraza, lo que queda prohibido

entre segundos nos quedamos, una vez más

fijos y suspendidos.

Con las manos destruimos sueños que no vivimos.

 

En guiones hipócritas

quedaremos como recuerdo.

Fue aquella tarde donde:

Sin contarte lo que siento te deje libre volar lejos.

 

Adiós son palabras que en la tarde

no salieron de la boca.