Los poemas narrativos son aquellos cuyos versos involucran a distintos personajes y que recurren a la forma dialogada. En ese sentido, estos poemas se asemejan a los cuentos.

El CuervoEs que la poesía tradicional suele incluir la voz de un solo personaje. Pero cuando ese personaje actúa como narrador, pueden aparecer otras voces, o sea otros personajes que se involucran con la historia. También hay ocasiones en que el personaje poético se desdobla y, aunque no hay diálogo, el poema incluye dos voces.

Un ejemplo de la poesía narrativa a dos voces es “Despedida”, de Federico García Lorca.

Si muero
dejad el balcón abierto.

El niño come naranjas.
(Desde mi balcón lo veo.)

El segador siega el trigo.
(Desde mi balcón lo siento.)

¡Si muero,
dejad el balcón abierto!

Con forma dialogada encontramos a “Las ilusiones”, de Juan Ramón Jiménez.

- No era nadie. El agua.
– ¿Nadie? ¿Qué no es nadie el agua?
– No hay nadie. Es la flor.
– ¿No hay nadie? Pero, ¿no es nadie la flor?

Uno de los poemas narrativos más conocidos es “El cuervo”, de Edgar Allan Poe, que fue publicado por primera vez en 1845. Allí el poeta narra la visita de un cuervo parlante a la casa de un hombre que ha sufrido la pérdida de su mujer. El ave no deja de atormentarlo y lo conduce hacia la locura.

Mas el cuervo provocando mi alma triste a la sonrisa,
Mi sillón rodé hasta el frente de ave y busto y de cornisa;
Luego, hundiéndome en la seda, fantasía y fantasía
Dime entonces a juntar,
Por saber que pretendía aquel pájaro ominoso
De un pasado inmemorial,
Aquel hosco, torvo, infausto, cuervo lúgubre y odioso
Al graznar: “¡Nunca jamás!”.

Por último, cabe destacar que el texto que es considerado como la obra cumbre de la literatura argentina (“Martín Fierro”, de José Hernández) es un poema narrativo.