Poesía amistad
Una vez más, la amistad dice presente en Poemas del Alma. Como hicimos en otras ocasiones, queremos volver a resaltar el valor de aquellas relaciones donde no existe la edad, la religión, el género o cualquier otra diferencia, sino que lo único que prevalece es el sentimiento amistoso.
Es que la poesía y la amistad suelen ir de la mano. Son muchos los poemas dedicados a amigos y amigas que existen y que son reproducidos una y otra vez, por tratarse de textos precisos para transmitir sentimientos y emociones.
A lo largo de la historia, han trascendido muchas amistades literarias. Son numerosos los casos de escritores que han construidos fuertes lazos y que, incluso, muchas veces derivaron en libros conjuntos. Ya hemos hablado aquí del caso de Jorge Luis Borges y Adolfo Bioy Casares, dos autores que se conocieron en la residencia de Victoria Ocampo. El humor y la ironía fueron el nexo en común para estos grandes escritores argentinos.
Otro ejemplo de amistades literarias, mencionado por el blog Ni muy muy ni tan tan, fue la construida por Horacio Quiroga y Ezequiel Martínez Estrada, que quedó reflejada en una intensa correspondencia entre ambos.
La historia también señala que una noche de 1816, cuando Percy Shelley y su esposa Mary visitaron a su amigo Lord Byron, nació un desafío entre ellos: la creación de un relato de terror. Ese fue el punto de partida para que Mary Shelley comenzara a imaginar a Frankestein.
Por otra parte, se registraron casos como el del movimiento literario conocido como Generación del “27, donde diversos poetas se reunían para participar de tertulias en la Residencia de Estudiantes de Madrid. En un clima de camaradería, escritores como Rafael Alberti, Federico García Lorca, Jorge Guillén y Luis Cernuda, entre otros, intercambiaban ideas y se divertían compartiendo experiencias.
En definitiva, la amistad siempre es valiosa y necesaria. Pero si además permite el surgimiento de libros y creaciones literarias, tiene el mérito de poder ser compartida por mucha más gente.
Artículo siguiente >> |
Verónica Gudiña el 9 de Junio de 2008Categorías: Especiales
2 comentario/s hasta el momento
















10 de Junio de 2008 a las 8:30
Yo he dedicado mi poemario “Versos de amor y de locura” a un amigo con quien nunca hablé personalmente. Se llama Fa Claes. Es doctor en Lenguas Germánicas, poeta, traductor, pero, por sobre todo, un ser humano muy sensible. La tecnología avanzada hizo posible una relación amistosa altamente fructífera entre ambos.
11 de Junio de 2008 a las 16:11
cada palabra podría ser mía por q comparto el sentimiento en cada respiro… amor a destiempo