Teresa Domingo CatalàEntrega exclusiva número 13 del poemario Un amor que palpita solitario de Teresa Domingo Català.

MI DESEO

Los días se suceden como musgo
que recorre la espalda de la noche,
con una margarita en su semblante
que se nubla al llegar la madrugada.

Desnudas las mañanas por tu ausencia
desdibujan materias abisales;
caída sobre un mar que se desploma
descenderé al infierno más querido.

La carne de Lilith me reconcome,
mi sexo se desviste de plegarias
y se ahoga al son de las especies.

Te pienso como si el pensar no fuera
un extremo latido de pesares,
una luna clavada en mi costado.

PASEANDO

Abandono el sendero del jardín,
paseo por las grietas del asfalto,
agua turbia en los charcos sin reflejo
y grandes rascacielos de cristal.

He olvidado tu cara y tu postura,
mi cuerpo no palpita con tu hálito,
y soy una mujer prendida en sombras
que iluminan mi parte de la vida.

Vago por el carril de la derecha
junto a tiendas y algún supermercado
y el cemento me aparta de tu voz.

Es triste no habitar en la nostalgia,
que se diluya aquello tan querido
como el azúcar en la leche cálida.

DEL OLVIDO

Te fuiste sin comer el desayuno,
sin tomar un café en mi compañía,
y quedó solitario el dormitorio
que anochece en la misma madrugada.

Ya no quiero que vengas a buscarme
recorriendo las calles con el coche,
no quiero oír tu voz ni tu palabra
ni escucharte cantar cuando te duchas.

En la entrada te espera el equipaje,
zapatos, las camisas, pantalones,
un neceser con cosas de afeitar.

Dejaré tu maleta en el rellano,
no acaricies el timbre de mi casa,
olvídame y no vuelvas a mentir.