El misterio es uno de los ingredientes que han hecho de los libros de Eric Van Lustbader un auténtico fenómeno de masas en todo el mundo. Y es que gracias a aquel el lector queda atrapado en unas páginas cargadas de suspense, de intriga y de secretos que le hacen no poder salir de las mismas hasta que haya resuelto la situación, casi como de un detective se tratara.

Esto es lo que sucede, por ejemplo, con la novela La daga negra que fue publicada en el año 1993. En ella la historia que se nos narra es la del Jefe del Departamento de Homicidios de Nueva York, Wolf Matheson, que tendrá que llevar a cabo el esclarecimiento del asesinato de un magnate.

Un caso nada sencillo pues muchas son las mentiras y las tramas ocultas que existen bajo dicho crimen. Tanto es así que, para resolver lo sucedido, el protagonista tendrá que establecer una singular alianza con una chica japonesa, Chika, que será fundamental desde ese momento en su vida. Y eso sin olvidar que también tendrá que hacer frente a un grupo de personas que tienen una serie de poderes mentales muy peligrosos y a una carrera por detener al Oráculo, pues este puede producir cambios fundamentales en el orden mundial.

Otro de los libros más interesantes de este autor que se incluye dentro de lo que es el género del misterio es El testamento, que vería la luz en el año 2006. En este caso, la historia gira entorno a la figura de Braverman Shaw quien al morir su padre descubre que este formaba parte de la secreta Orden Gnóstica de San Francisco, una secta que durante más de ocho siglos ha protegido y custodiado documentos de gran valor entre los que se encuentra un testamento que se cree perteneció a Jesús.

Este papel es objeto del deseo de Los Caballeros de San Clemente, una sociedad secreta fundada por el Papa que lleva mucho tiempo detrás de aquel y es que el mismo puede hacer tambalear la base del Cristianismo.

Por todo ello, Braverman se encontrará en la difícil tesitura de encontrar y proteger aquel testamento que fue escondido por su padre, el último guardián del mismo, en un lugar que sólo él puede descubrir.

En esa búsqueda le ayudará un compañero de su progenitor, sin embargo, nuestro protagonista no tardará demasiado tiempo en darse cuenta de que en esta guerra religiosa y sin cuartel no puede confiar en nadie.

Continuando la saga Bourne

Uno de los personajes de las novelas de misterio y suspense de las últimas décadas ha sido Jason Bourne, creado por el escritor Robert Ludlum. Tal pasión sentía Eric Van Lutsbader por aquel que, al morir Ludlum, pidió permiso a su viuda para realizar una serie de secuelas sobre dicho personaje de ficción.

Así, por ejemplo, nos encontramos con obras muy interesantes protagonizadas por aquel como El legado de Bourne, de 2009. En este caso, dicha figura, un antiguo espía, vive ahora dando clases en la Universidad alejado de todo aquel mundo, sin embargo, el hecho de que un día intenten asesinarlo hará que tenga que volver a su antigua vida como hombre de acción para la CIA.

Un regreso muy complicado pues dos de las personas con las que trabajó en el pasado, su jefe y un psicólogo, han sido asesinadas y todas las culpas recaen sobre él por lo que tendrá que llevar a cabo una carrera contrarreloj para intentar descubrir lo sucedido. Y eso sin olvidar que tendrá pisándole los talones a Khan, un asesino a sueldo que intenta ponerle fin a su vida.